sábado, 25 de julio de 2009

Messier, sexier

Así es, el desmadrito aquel del virus ya quedó. Tuve que formatear mi comPUTAdora, y aunque al final pude respaldar toda mi información (y lo que más me importaba, la música), todo sigue siendo un desmadre por el momento.
Ahhhh, casi todas las portadas de mis discos desaparecieron, y aun hay mil cosas que actualizar y reparar, pero bueno, todo será un proceso que al menos me mantendrá entretenido.
Como sea, eso no es de lo que quería hablar, pues justo ahora me encuentro embelesado con una cerveza absoultamente exquisita, y no podía ser para menos: yo mismo (junto con un par de entusiastas) nos encargamos de hacerla. Finalmente, pude llevar a cabo una fantasía que tenía muchos años en standby. Y es que en México nunca pude conseguir los insumos necesarios para poder hacer mi maldita cerveza casera, algo que resulta ser muy común en Australia, o al menos muy accesible. Lamento no poder (o más bien, no querer) dar detalles del proceso y todo ese blablabla que seguro a muy pocos interesa, pero lo importante es que toda la paciencia ha cosechado frutos, y ahora me encuentro enamorado del resultado.
Pero no hay prisa, esto es apenas un tentempié, ya después entraré en detalles, con fotos y todo. Porque esto es apenas uno de tantos temas que eventualmente habrá que discutir, y un pretexto más para ponerme al corriente con mi conciencia.
Hasta entonces.

martes, 14 de julio de 2009

El blogeo en tiempos de la influenza

Ha sido un periodo muy largo sin escribir nada, lo se, pero todo obedece a una penosa causa que me veo en necesidad de revelar: a mi computadora le cayo un virus nefasto que, en conjunto con mis falsas (y por demas, torpes) pretensiones de exterminador, propiciaron que por el momento no tenga acceso ni a windows. Ni a mi teclado en espanol, ni a todo lo demas. Espero que todo vuelva a su cauce en los proximos dias, porque vaya que hay cosas interesantes que contar. Y esta vez, con acentos.
Parece que nadie ni nada se salva de la pandemia...

jueves, 18 de junio de 2009

El fin, al fin

Ya casi, ya casi. Hoy fue mi penúltimo exámen. lo cual significa que muy pronto tendré el absoluto derecho de picarme la panza y esperar a que se imprima aquel codiciado papel que me certifica como master (of the universe, por supuesto). Fue una grata sorpresa, pues aunque era el examen que más me "preocupaba", siendo de economía y cubriendo algo así como 15 capítulos interminables, resultó ser mucho más accesible de lo que esperaba. Sí, definitivamente sigo pensando que la economía es pura mamada, que no describe para nada el mundo real, y que suele ser sólo un pretexto y un consuelo para los países primermundistas para explicar por qué están tan a toda madre mientras el resto del mundo está para llorar. Claro, todo lo explica la política monetaria y la cuenta corriente. Bah!!!

En fin, al menos ahora no me siento tan pendejo; incluso en algún momento podría sacar a relucir mis conocimientos de los principios Keynesianos...eso, claro está, si no los he olvidado para mañana al mediodía. Es que a las mujeres les encanta alguien interesante, con tema de conversación...

Hablando de otra cosa que tiene mucho y nada que ver, veo con frustración que justo ahora ir a Islandia es la mejor opción. Ahora sólo es muy caro (ya no prohibitivamente caro), pues justo su sistema bancario colapsó a raíz de la crisis, con lo que la corona islandesa (ISK) se devaluó más de 100 por ciento en cuestión de un par de meses. Lástima que estoy literalmente del otro lado del mundo, y que ir implicaría poco menos que vender un riñón...

Hace rato leía sobre un tipo que pensaba poner esta canción de Sigur Rós en su boda. Y después de escucharla unas cuantas veces, he quedado encantado con la idea… hasta pensé en robármela. Suponiendo, nuevamente, que i) me case, ii) que encuentre a una persona que no me cachetée cuando lo sugiera (no vaya a ser que quiera bailar timbiriche o una mierda similar, en cuyo caso YO sería el que tendría que cachetearla...), y que iii) esté dispuesta a pasar una luna de miel viendo la aurora boreal.

¿Será demasiado pedir? Probablemente sí…

Aunque teniendo el mismo rango que He-Man, todo podría pasar. Sólo el tiempo lo dirá.

martes, 9 de junio de 2009

El príncipe de los cocodrilos

Mucho pasa, aunque es difícil reencontrar el hilo de la escritura de nuevo. Me da vergüenza el ver lo poco que he escrito en épocas recientes, aunque he de decir que los pretextos se agotan pues en unas horas entregaré mi último proyecto del semestre...
Pero basta de escuela pues ya tengo suficiente con (casi) toda la gente que me rodea, obsesionada con las calificaciones y esas madres. Hay miles de cosas de las que preferiría hablar antes.
Curioso, cómo las cosas se mueven en espirales. Parecería que todo regresa a su punto de origen, aunque evidentemente en otro plano; nada es exactamente igual. Ahora casi todos los expatriados regresaron a México, y seguramente se reanudará la fase post-adolescente de todos (y la verdad qué envidia). En mi caso, ya son prácticamente once meses de estar en el exilio, y qué rápido ha pasado todo.
He descubierto una pasión oculta: la cocina. Y no, no me refiero a mi hábito de comer parado en la barra, sino al arte de cocinar. No podría estar más satisfecho con los resultados, y creo que los afortunados que han compartido mi mesa tendrán que convenir. Y cómo no, si más de una vez me he encargado de demostrar que la comida mexicana es la mejor del universo.

Por otra parte, mis greñas han ido poco a poco desapareciendo, ya estaba un poco cansado del desmadre que el pelo rizado implica; y creo que acerté pues el mullet es lo de hoy (y si no me creen sólo esperen a que estrenen la película de MacGyver). Lo único malo es que el invierno ya está oficialmente jodiendo y extraño mis orejeras naturales.

Para concluir, he de decir con tristeza que mi obsesión por llenar mi zune de música ha quedado en el olvido, en parte porque ya no me he dado el tiempo de estar bajando música. Qué tiempos aquellos de diez discos en una noche... aunque eso me ha hecho redescubrir todo lo bueno que ya tengo. Y vaya que es bastante.

Y vaya que he perdido práctica...

martes, 26 de mayo de 2009

Esa época del año (otra vez)

Conforme el semestre se acerca a su fin, la vida cambia para todos. 
Por una parte, uno se pone más tenso, preparando proyectos finales, tareas y los inminentes exámenes. Lo cual resulta hasta cierto punto aliviador: el final se ve finalmente cercano, y el "esfuerzo" se ve recompensado con miserables 70s de calificación, lo cual por acá significa distinction.
Pero la otra cara de la moneda es mucho menos agradable; cada vez ves menos a tus amigos, los temas recurrentes de conversación se centran más y más en la escuela, y por supuesto quienes sólo están acá por este semestre ya comienzan a hablar de su vuelta a casa y a mandar invitaciones para sus despedidas vía facebook.
Para acabarla de chingar, los días se van haciendo más fríos y cortos. Ahora obscurece alrededor de las 5 de la tarde, y eso que ni siquiera es invierno todavía. El gorro y los guantes se vuelven artículos indispensables en la indumentaria, y mi ropa térmica huele mal después de unos cuantos días de uso. 
Tanto por hacer en estos días, y tan pocas ganas...
Mi único consuelo es que en cosa de 1 mes podré ir de nuevo a snowboardear. Y espero que esta vez no me dé de cenar en el tobillo como la última vez.
Pero aún falta mucho para eso.

lunes, 4 de mayo de 2009

Back to Mine

Necesitaba tiempo, ideas e inspiración. Aunque últimamente no había estado en el mejor humor para escribir, no quiero que la luz de este blog desaparezca por completo.
La verdad es que se han acumulado las cosas, hay mucho material para escribir pero todo con calma.
Empezaré por decir que ha sido una semana de sentimientos encontrados, desde reuniones con amigos con cualquier pretexto, una película (Wolverine) que dejó mucho que desear, comida muy buena y mucho trabajo en equipo jajaja -supongo que eventualmente tendré que explicar mejor esto último-.
Con eso de que las listas están tan de moda, he pensado que es la mejor manera de resumir las enseñanzas que nos dejó este período:
  • South Park es la mejor caricatura por MUCHO, pero tantas referencias son peligrosas, se vuelve algo adictivo y excluyente. La gente puede llegar a pensar que uno es muy inmaduro.
  • Tengo un don para imitar a la gente. Eso ya lo sabía, pero acá nadie lo hace (son demasiado polite) y debo tener cuidado pues podría herir susceptibilidades.
  • Sydney es una ciudad realmente espectacular (y qué decir de sus mujeres...) y debería ir más seguido, definitivamente.
  • Las buenas personas pueden hacer cosas malas, si las circunstancias son propicias. En particular las que incluyen celos y frustración (ya luego verán por qué lo digo).
  • Amigos hay muchos, pero son pocos con quienes tienes una conexión especial. Voy a extrañar al desgraciado italiano Lillo, compañero de numerosas (y heróicas) batallas.
  • Si una mujer te pide honestidad, no siempre significa eso. También puede significar que no quiere enterarse de lo que podría no gustarle. Y como yo soy muy honesto y además no sé mentir, que se aguanten.
  • Ser mexicano en Australia abre muchas puertas. No entiendo por qué no la apliqué desde un inicio.
  • Mi nombre suena mucho más chingón en español y a la gente le gusta más (aunque no lo puedan pronunciar). Se dice Rodrigo, no Roh-dri-gou.
  • Para terminar, la más importante de todas: hay una palabra, en apariencia inofensiva, más poderosa que la espada y la pluma juntas. Esa palabra es Lambrusco.

domingo, 19 de abril de 2009

Un gran hombre

Alguien me lo dijo y creo que tiene mucha razón. Pudo ser mucho peor. Mi papá fue un gran hombre en todos los sentidos y tuvo un final tranquilo, pacífico, sin sufrimiento. Y más que sufrir y llorar, he preferido sonreír y disfrutar de todas las memorias y enseñanzas que nos dejó en vida. He sido muy afortunado de tener un padre así, y eso me llena de orgullo. Si algún día tengo hijos, espero poder ser para ellos lo que él es para mí. Y eso es el mejor legado que nos pudo dejar.
Gracias por todo, Jorge. Si existe el cielo estoy seguro que ya estás ahí, tomando una taza de café y leyendo un libro buenísimo.

Mi corazón no tiene más que gratitud en este momento. No hay lugar para ninguna otra cosa.

jueves, 9 de abril de 2009

Eple

Increíble cómo se pasa el tiempo. Justamente hoy terminó la primera mitad del semestre, en apenas un parpadeo. Con el cambio de horario la horas de luz son cada vez menos, el otoño se deja sentir como un invierno mexicano, y las merecidas vacaciones no tienen ningún rumbo; nunca pensé que lo diría pero por el momento me da hueva viajar. Bueno, eso y aparte tampoco es que mi cartera sea mágica...
Si alguna vez un gringo loco recorrió miles de kilómetros arrojando semillas de manzana en el camino, no veo por qué, doscientos años después, un mexicano loco no pueda recolectarlas, ganando con ello miles de dólares...